DISCRIMINACIÓN SOCIAL, POLÍTICA, ETC… POR GÉNEROS Y ESTILOS MUSICALES.

¿De dónde proviene la discriminación social por escuchar ciertos estilos o géneros musicales? Esto se remonta a la edad media, en Europa, cuando existían los juglares, quienes eran cantores populares o también llamados poetas del pueblo, los cuales eran discriminados por los feudos, ya que en esa época en donde las ciudades se construían en torno a un castillo y los plebeyos construían sus viviendas a los alrededores. Hoy en día sería el castillo como el centro de la ciudad donde está el municipio, los tribunales, etc. y los plebeyos serían las personas que viven en las poblaciones, siendo segregados de la toma de decisiones políticas y por leyes en donde siempre son los perdedores.

Recordemos que la música en la antigüedad estaba supeditada a la iglesia, o sea a lo sacro y a los reyes, sobre todo en el periodo renacentistabarroco, clásico y romántico. La música solo se tocaba en las iglesias y en los palacios para la nobleza, luego surgiría la clase burguesa, quien compró este privilegio. Siempre ha existido una música elitista hasta nuestros días. Muchas personas creen que, porque escuchan música docta, rock o jazz son superiores al resto, mirando en menos a estilos como el pop, folclore, étnica, hip hop, música tropical; me refiero a la música popular. Pero no es necesario que exista una división entre lo docto y lo popular desde lo musical, lo que ocurre es que a veces se distancian estos movimientos por razones sociales, económicas, políticas y religiosas; y recordemos que en la edad media se fusiona la música del canto gregoriano con la de los juglares, fusionando lo docto con lo popular. 

Dentro de la música docta también ocurre este fenómeno, el más común es ver a personas que solo consideran entre el canto gregoriano hasta el periodo romántico, porque lo que viene con el post-romanticismo, llámese a Wagner o Richard Strauss, es demasiado estridente”. Ni hablar del dodecafonismo o ya de lleno de la música docta contemporánea. Hay una división muy fuerte entre lo más clásico y contemporáneo, y una disputa incluso entre los músicos doctos, basada en la estética de lo tonal & armónico versus lo atonal & disonante. 

 Por otro lado, tenemos a los que no toleran la frase que John Cage acuñara como: «cualquier individuo puede crear música», quitándole las atribuciones que vienen desde los pueblos más primitivos y el status que tenían los músicos hasta en la Grecia antigua. Por esa parte hay una fuerte discriminación y disputa entre los músicos académicos y aquellos conocidos como autodidactas. Citaré del libro de Pierre Boulez, La escritura del gesto, en donde nos revela que un músico autodidacta puede alcanzar el mismo nivel que el académico, solo que se demorará más tiempo, ya que tendrá que experimentar ensayo y error muchas veces para llegar a conclusiones certeras, y la única diferencia de los académicos, según Boulez, es que estos últimos pagan por recibir una información ya procesada y lista, pero que ambos tienen el mismo valor para él.

Entonces, la música más “elevada” durante siglos tuvo el privilegio de solo ser oída por la realeza, burguesía y los que pertenecían al cristianismo en Europa.  Pero vamos a considerar lo que sucedía en la época precolombina en nuestra América, en donde la música tenía un carácter ritualista y los que la interpretaban eran los chamanes. La música estaba al servicio del pueblo, lo mismo que en oriente, como lo describe la primera mujer que llega a Lhasa, Alexandra David-Néel, en su libro Magos y místicos del Tibet, pues la costumbre de los tibetanos era usar la música para cada etapa del día.

¿Cuándo se termina esto? Con el invento del vinilo (comienzos del siglo XX) es cuando el pueblo tiene acceso a escuchar distintos estilos, es decir, se “democratiza” el oír música. Es, a mi gusto, la mayor revolución musical contemporánea. Después vendría el invento de la cinta magnética en 1947, lo que conllevó a generar y crear el movimiento de la música acusmática y electrónica a nivel mundial y a revolucionar la manera de grabar la música por pistas y a crear la estereofonía (1958).

Por otra parte, si retrocedemos unos 150 años, en Estados Unidos a los esclavos negros no los dejaban cantar, quienes lo hacían eran asesinados, así de simple. Ya sabemos que de estos cantos gospel se desprenderá décadas después el jazz y el blues, los cuales también fueron censurados e incluso el rock & roll, que proviene del blues fue algo que se prohibió en muchos estados de U.S.A.,  lo que me hace pensar que los actuales rockeros y sobre todo metaleros no saben de sus raíces, porque son los que más censuran al resto de los géneros, para ellos el que toca rápido y mil notas por segundos con mucha técnica, es quien tiene valor en este mundo. Están muy errados, pero ¿pretendemos sacarlos de su zona de confort? para nada, solo hago un análisis de los comportamientos segregativos que han tenido distintas tribus urbanas, sobre todo por el estatus social que eso implica, que se arrastra desde la edad media hasta nuestros días.

También podemos mencionar a las personas que se dicen ser melómanas, que por lo general le atribuyen solo el valor a la música que proviene del underground y quienes le restan a la que viene del mainstream. En una entrevista que dio a la revista española Rockdeluxe el dueño del sello Mute RecordsDaniel Miller, explicaba lo que sucede realmente entre estos dos géneros, y lo que explicaba Miller, era que con las ventas que obtenía con Depeche mode Erasure, él podía editar a grupos dentro del  underground como Laibach Einstürzende Neubauten, que era un círculo, en donde los músicos del mainstream se influenciaban musicalmente del underground y permitían que estos grupos sobrevivieran.

Actualmente existe la discriminación por el tipo de plataforma digital que uno escucha vía streaming, para ciertas personas que por lo general son clase media, media alta, si tú no tienes una cuenta en Spotify con tu lista de favoritos, te miran en menos, sobre todo si usas solo Youtube, y aunque les digas que descargas la música en mp3 de 320, flac o wav por Torrent o el siempre bien ponderado Soulseek, no te toman en cuenta.  Para obtener Spotify en tu celular hay que tener una cuenta de Internet muy buena y un celular 4G para que la escucha sea placentera y no se corte a cada rato, sumado a esto el pago por este servicio.

Por otro lado, están las personas melómanas que compran solo música original, despreciando de inmediato a los que no compran (los que piratean), y ya lo más extremos y fetichistas son estos tipos que solo escuchan en un formato físico, por lo general, los que escuchan en vinilo son mejores vistos que los que lo hacen en CD, y también existen los que solo escuchan cassettes y reel de cinta, quienes están en un estrato socio-económico más elitista. No hablaremos en profundidad de los audiofilos, los cuales te discriminan no solo por el formato en que escuchas, sino además por el equipo de audio HI FI que tienes, pero eso es para otro artículo.

 En el caso de la discriminación de género, el más emblemático dentro del heavy metal, es el del cantante de Judas Priest, Rob Halford. Él ocultó su homosexualidad por miedo a ser discriminado, ya que, dentro del metal, por lo general son muy homofóbicos. Esto hasta que en el año 98′ por la MTV, contó sobre su orientación sexual. Pensemos que Judas Priest es una banda que editó su primer disco en 1974, ¡cuántos años pasaron para que Rob lo dijera! Hay otros músicos que -se cree- podrían estar ocultándolo, como Kirk Hammet, guitarrista de Metallica, por la misma razón que mencionamos anteriormente. Y esto no sería extraño, dado el caso de los músicos de Cynic, Sean Reinert y Paul Masvidal. El año 2014 el dueño del sello Season of Mist los instó a decir la verdad y con ello, solo hizo que Cynic se disolviera por los ataques y amenazas hasta de muerte que sufrieron Sean y Paul, que eran pareja. En una entrevista que dio Paul a la revista Billboard cuenta esto: «… Hay mucha agresión involucrada en el metal. Es una expresión de ira, mucho de aquello. Muchas de estas bandas, realmente son una especie de muro, nos golpean en la cabeza con este sonido. Hay diferentes versiones de metal que cubren una gran cantidad de emociones, pero definitivamente en la raíz de esto está esta agresión visceral. Eso no se canaliza de manera constructiva en una persona joven que tiene sus propios problemas de homofobia interna, en algún momento esto se manifestará».

Para cerrar esto, contare un caso que paso en Chile, cuando el año 1985, se les prohibió a los Queen tocar en Chile, porque la esposa del general Toribio Benitez, me refiero a  Margarita Riofrío De Merino era homofóbica.

Por último, recordar lo que sucedió en Chile en la dictadura militar (1973-1989), cuando se prohibió escuchar música folclórica de origen andino, de pensamientos políticos de izquierda (La nueva canción chilena) y no se escuchaba la música de Inti Illimani, QuilapayunVioleta Parra, Víctor Jara, entre otros, por las radios y televisión en esa época. Lo cual llevó a que se tomara distancia y cero aprecio y respeto. Así, el que escuchaba ese estilo también era discriminado. Acá tenemos el caso de una discriminación política y social, asociando a esta música a los comunistas, a los marxistas, y a las personas que vivían en ciertas poblaciones emblemáticas como La victoria o La bandera (Santiago).

 Como conclusión, actualmente existen cientos de estilos, y las personas parecieran más encasilladas en oír uno solo. En lo personal, entiendo cuando son adolescentes, que lo hacen para ser aceptados por sus pares, pero cuando ves ese comportamiento en personas adultas, es que algo anda mal. ¿Por qué ocurre esto? para mi es debido a la mala educación en todos los sentidos, el yugo de la ignorancia atenta a todo lo que sea desconocido,  donde no se valora lo distinto, se forman personas intolerantes; se busca a seres que piensen todos de forma homogénea, reforzando el individualismo creciente bajo el modelo neo-liberal, pero que se arrastra de los tiempos de las cavernas.

 Me quedo con lo que dice el poeta chileno Nicanor Parra«Hay dos estilos de música, la buena y la mala», trata de ser libre y no te ates a lazos que no existen, los limites están en tu mente y tus miedos sobre todo cuando es algo desconocido. Como dice un amigo muy sabio, Ramón Catalán Hidd «hay música para bailar, hay otra para meditar, otra para levantarse…» En fin, no es sano alimentarse todos los días con el mismo plato de comida y lo mismo pasa con la música.

Texto por Manuel Knwell.

Edición Bárbara Riveros.

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