Cine | EX MACHINA o “La Prueba de Turing”

 10   Agosto  2015

por Edison Carrasco Jiménez

Año | 2015
Género | Ciencia ficción, Drama
Duración | 108 minutos
Director | Alex Garland 
Productora | DNA Films, Film 4
Reparto | Alicia Vikander, Corey Johnson, Domhnall Gleeson, Oscar Isaac

 

t

Alan Turing

En “Computing machinery and intelligence” (La máquina computacional y la inteligencia)1, Alan Turing se pregunta si las máquinas pueden pensar, y para ello propone un juego, el “juego de la imitación”, en el que existe un examinador que interrogará a la máquina con diversas preguntas para establecer si le es posible distinguir si es una máquina la que responde o una persona. Turing establece para ello algunos presupuestos, siendo el principal, el que la máquina sea digital en el sentido de lo que Turing llama “máquinas de estado discreto”, que serían aquellas “que son máquinas que funcionan mediante saltos (jumps) repentinos o chasquidos (clicks) para pasar de un estado bastante definido a otro”. Éstas deberían tener la habilidad de imitar a su vez a otras máquinas de estado discreto, y solo entonces podría cumplir el objetivo de aparecer ante el examinador como pensantes. A esto se le llama normalmente en la literatura, “La prueba de Turing”.

Ésta prueba es una cuestión transversal a la película Ex Machina, y respecto de la cual es, de algún modo, una respuesta ficcionada a la pregunta que motiva “La prueba de Turing”, esto es, si las máquinas pueden pensar.

Caleb (Domhnall Gleeson) obtiene supuestamente un premio en la empresa de cibernética e internet donde trabaja, para concurrir a la casa de su Director Nathan (Oscar Isaac), un excéntrico millonario y genio de la cibernética, que vive apartado en una casa en las montañas alejado del mundo. El objetivo es participar en un experimento durante un tiempo que es revelado solo por Nathan a Caleb, cuando éste ya llega a asentarse y vivir en la casa de Nathan y centro de sus experimentos. El experimento es examinar a una máquina construida por Nathan y comprobar si ésta piensa, es decir, si posee IA o Inteligencia Artificial, una máquina consciente. Caleb así sería, en este esquema planteado por Nathan, el examinador.

ss

La máquina a examinar es un robot llamado Eva (Alicia Vikander), la cual tiene forma de una mujer bella, con sus partes artificiales al descubierto. Eva no había tratado con ningún humano más, salvo su diseñador, o sea Nathan. Por lo que en las conversaciones con Caleb, igualmente va a interrogando a este, observándolo y aprendiendo de él.

Básicamente la prueba, no es como la de Turing, en estricto rigor, ya que en ella, el examinador no debía saber que el interlocutor era una máquina, debiendo el examinador estar separado de cualquier indicio que pudiese dar a pensar que era una máquina. Es el propio Nathan quien despeja esta interrogante ante la pregunta de Caleb que el examinar directamente a la máquina, no era una “Prueba de Turing”: “Eso ya no es necesario –señala Nathan-. Si sólo escucharas la voz de Eva, creerías que es humana. La verdadera prueba está en saber que es un robot, y ver si aún crees que tiene conciencia”.

Sin embargo y a poco andar, Eva produce fallas en el sistema que impiden a Nathan que, a través de las cámaras dispuestas en los lugares de conversación y por las cuales monitorea tales conversaciones, pueda escuchar en dichas interrupciones lo que Eva le comienza a decir a Caleb, esto es, que Nathan no es un ser confiable.

A la par, comienza a darse una suerte de relación romántica, de coqueteo de Eva hacia Caleb.

La duda sobre Nathan, llega a ser bien instalada en Caleb, hasta el punto que conviene con Eva un plan para liberarla, cuestión que ejecuta y lleva a cabo, aunque para sorpresa de Caleb, Eva ejecuta su propio plan: deshacerse de Nathan y Caleb, para irse libre de la casa-laboratorio de Nathan.

La forma de ejecutar su plan fue manipular a Caleb, haciéndole creer que ella sentía algo por él, cuestión que nunca se produjo en la realidad.

dd

De algún modo, el film expresa como esto era la forma de probar la autoconciencia de Eva, que ésta podía pensar.

Sin embargo, esto presenta algo un tanto escalofriante.

Turing señalaba entre las objeciones que se podían presentar a la máquina pensante, era la de la “cabeza en la arena”, en el sentido que sería terrible que las máquinas pensasen. Curiosamente cuando Eva demuestra en que Caleb, su examinador, no distingue que es una máquina, y por ende, imita a la perfección la inteligencia humana, es cuando lo engaña y manipula. Lo escalofriante está aquí: que “La prueba de Turing” tiene éxito solo cuando es capaz de imitar el pensamiento humano, y Eva tiene éxito cuando engaña y manipula, por lo que habría que entender que ésta es la naturaleza humana que una máquina debería imitar, para tener autoconciencia igual que el ser humano.

Así quedan de forma secundaria, por este perverso motivo, varios temas que este film claustrofóbico y de solo cuatro actores en primera escena, expresa: el narcisismo de Nathan que finalmente lo traiciona, al punto de creer que su creación no podría estar algunos pasos delante de él, su “dios” creador; la dimensión sexual de las máquinas para posibilitarlas a interactuar de mejor modo; la programación del ser humano del mismo modo que una máquina, etc.

¿Es la autoconciencia del ser humano la característica de importarle su propio interés a costa de los otros? ¿Es este extremo al que una máquina puede recurrir para imitar el pensamiento humano? ¿Es posible reducir el pensamiento humano y su autoconciencia a ello?

En esto Ex machina es una crítica a la naturaleza humana, o mejor dicho, a lo más retorcido de ella, a esa parte psicopática del ser humano. Por lo demás se ve a diario en la sociedad actual: políticos, empresarios, militares, manipular y obtener un beneficio, pasando sobre otros, engañándolos.

Es Ex machina “La prueba de Turing” pero invertida, esto es, cómo un ser humano puede pensar como una máquina: usando como instrumento al hombre para sus propios fines. ¿Pero no es acaso que esto es más cotidiano de lo que se cree? ¿No es que en el mejor de los casos se buscan formas compartidas de utilizar a otros como medios, por ejemplo el sexo, aún el que creen llamar “amor” y donde solo se buscan de modo inconsciente la satisfacción de las necesidades infantiles y/o narcisistas insatisfechas? ¿No se busca acomodarse al jefe de su empresa para simpatizarle, evitando así que se le despida y más aún, escalar posiciones? El otro es un medio, para los fines egoístas. Si se es capaz de esto, “La prueba de Turing” invertida es un éxito. ¿Es posible que el hombre piense como una máquina? La respuesta sería, “sin duda”.

2

1 Versión en Turing, Alan, La maquinaria de computación y la inteligencia, pp. 53-81, http://sites.google.com/site/jorgemlg/AlanTuring-Lamaquinariadelacomputaci.pdf.

Leave a reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.