Concierto de Stephen Omalley & Retribution Body, Santiago, Chile.

Dado que hace mucho tiempo que me percaté de que tenía la particularidad de desear algo profundamente, y luego plasmar lo deseado en esta realidad. Quizás esto comenzó cuando le gané a la muerte hace trece años, en aquel hospital en donde por siete días se desató mi batalla con ella. Al salir de allí, mi actitud ante la vida cambió para siempre, y con ello mi percepción de la muerte. Aprendí a a controlar mis emociones y energías sublimándolas.  Pues bien, antes de que partiera el año 2019, deseaba ver  “en directo” a O’Malley o a Sunn o))), eran de las bandas ante las cuales viajaría a Europa para verlas en algún momento de mi vida; de esas que marcan tendencias y cambian paradigmas para la historia de la música.

Al respecto destaco que Stephen O’Malley con la creación de Sunn o))), primero al  tocar covers de Earth, genera tanto impacto que se animaron a crear música propia y en homenaje a una marca de amplificadores de guitarra de los 70’ le ponen el nombre al proyecto: Sunn o))).

Pasaron unos meses y me llega la información que Stephen vendría con su proyecto llamado SOMA, que es prácticamente lo mismo que Sunn o))), solo; sin el resto de los integrantes, pero la idea de ese drone metal asfixiante es la misma.

La productora Ema producciones es la encargada de jugársela por este tipo de música, que en Chile tiene muy pocos adeptos aún, pero que de seguro en unos años más tendrán un gran séquito de “feligreces”, aunque sea aplacé; como todas las cosas que decantan en Chile a las décadas después. Casos para nombrar hay muchos, se me viene a la mente el de Motorhead cuando el año 1995 tocó para 500 personas en el teatro Caupolicán, pasaron décadas y vinieron con Judas Priest (2014), y tocaron nada menos que en el Estadio Nacional para 80 mil personas.

Volviendo a SOMA, este evento se hizo en el cine arte Normandie, el día jueves 16 de mayo, Santiago, Chile. Lo que tanto había deseado y anhelado, se hacía realidad una vez más. Pues bien, esa noche tocó primero el proyecto de Matthew Azevedo, Retribution Body, el cual para muchos incluso fue mejor que O’Malley!…la verdad es que los dos estuvieron  a la altura esperada en músicos que están explorando sonoridades, acústica e incluso psycoacústica en sus shows, porque recordemos que está música tiene un impacto tanto en la mente de las personas, como en todo el cuerpo, proyectándose hasta el “astral” inclusive, y siendo capaz  de modificar el ADN y sanar enfermedades. Azevedo y O’Malley lo saben, es por eso que la música de ellos tiene un enfoque hacia las culturas orientales y practican  meditación. Usted al escuchar está música podría pensar lo contrario, sobre todo por la estética de Stephen, y lo oscura que puede llegar hacer su música, no olvide que en oriente la oscuridad se acepta al igual que la luz.

Recordemos que el término “drone”, nace en el jazz cuando artistas como Sun Ra daban rienda suelta a tocar notas largas muy extendidas con varios instrumentos, esto no es algo ajeno a la naturaleza, es algo que ellos tratan de imitar, al sonido del viento, de la lluvia, de las cascadas, de cientos de pájaros, etc. Earth crea el drone metal y Sunn o))) lo desarrolla, explorando distintos aspectos y estilos, lo fusionan con la música acusmática, experimental, con el jazz, con el sludge, el dark ambient, entre otros.

A mi gustó el trabajo culmine de Sunn o))); se hace realidad junto al proyecto japonés Boris, me refiero al disco “Altar”, es ahí cuando ellos dan rienda suelta a todo el amplió abanico que estas dos bandas llegaron a crear; algo único e irrepetible, que toca el “nirvana” y de seguro será uno de los discos más importantes e influyentes de la música de este siglo y milenio.

Allí radica el enorme valor que fue tener a Stephen O’Malley y Retribution body en Chile, así como se recuerda cuando vino Pierre Boulez o Mika Vainio (RIP), se recordará en años más estas visitas de estos grandes músicos, en el caso de O’Malley fue capaz de estar al lado del ícono que fue Scott Walker (RIP), otro genio genio que aún las masas no reconocen, pero que en músicos como Bowie (RIP) o Tom Yorke fueron fundamentales para desarrollar su arte.

Representando a Chile estuvo el músico Cacciuttolo, junto con las visuales de Andrew Trimex. Realmente me sorprendió este músico, sobre todo por las texturas que usaba, y como iba matizando el volumen y jugando con las distintas capas de su música, todo esto entrelazado perfectamente con las visuales, fue un show hermoso y sensible, pues me hizo meditar en la falta de valoración y atesoramiento de las personas en relación a estas creaciones. En fin;  bajo una atmósfera inquietante, la belleza estética del lugar y con un acústica perfecta para este tipo de show y, como me lo dijo Azevedo: este tipo de cines tiene una acústica similar a las pequeñas iglesias, sobre todo en la “reverb”, que es lo que Stephen O’Malley y él buscan en su música, para de esta forma darle cuerpo y vida a lo que ellos crean, es la misma forma que hacen música los compositores como Arvo Part o Penderecki, que graban todo en vivo en catedrales o iglesias, tomando la acústica de esos lugares.

Stephen tenía en el escenario cuatro amplificadores, quizás pocos se preguntaron por qué esa cantidad, la respuesta es la siguiente: el ser humano no es capaz de escuchar más de cuatro sonidos por un determinado tiempo, de lo contrario el oído los confunde, y no entiende lo que podría sonar con más de cuatro sonidos en más de 40 segundos; por otra parte,  Stephen O’Malley abarca todo el espectro auditivo con el amplificador de bajo doble, el cual debe de llegar solo a frecuencias desde 20 hz hasta no más de 100 hz, el siguiente amplificador de 100 hz a 4khz, el tercero de 4khz a 8khz y el cuarto de 8khz hasta 20khz, que es el espectro audible del humano (20 hasta 20khz), asi separa todos las frecuencias en bloques y de esta forma se escuchan de mejor forma, sin que se enmascaren ciertas frecuencias, y con el uso del nivel de presión sonora, que parte bajo y a medida que avanza lo va subiendo hasta llegar al máximo  posible, y de entender todo claro, es algo que pocos músicos hacen, los que fuimos a Swans, sabemos que Gira hizo algo similar con cada instrumentos, y el sonido fue demoledor, superado sólo por SOMA.

De esta forma, O’Malley iba subiéndole el sonido a cada amplificador a medida que iba transcurriendo el tiempo, hasta unos 30 minutos del final Stephen activa el cuarto amplificador, sonando las frecuencias más altas, y es donde él ejecuta más acordes y al hacerlo eleva la mano al cielo; ¿por qué se lo cuento?: porque las frecuencias más elevadas se conectan con los ángeles o seres más sutiles,  es por eso que O’malley al tocar esas frecuencias eleva su brazo al cielo, es el mismo efecto que hacen las campanas o crótalos; al ser más elevadas las frecuencias pueden limpiar de energías negativas e incluso abrir portales, de este modo sirven de protección.

Doy esta explicación para que la gente que no está más interiorizada en este tipo de música pueda entender los fenómenos que allí ocurren y que no sólo lo vean como algo “choro” o “entretenido” o “bonito”, típicas palabras que usa la gente cuando no sabe que hay detrás. Por lo tanto, sí usted tiene la suerte de ver a O´malley en sus distintos proyectos o a Retribution Body, fíjese y tome nota del ritual es que es oír, sentir y ver a estos músicos que pocas veces uno tiene la suerte de ver en Chile.

Estuvo todo perfecto, tiempos, sonido, imágenes, puesta en escena (acorde a…), y una productora que supo tomar estos códigos y llevarlo a lo pulcritud, incluido un vino de honor para pasar el frío otoñal santiaguino que nos trajo una alegría en el alma, para los que fuimos a ver este show que pocas veces podremos ver en Chile. Una vez más gracias Ema Producciones por apostar a lo distinto y vanguardista, ya que supe que fue muy complejo traer a Stephen O’Malley por los equipos que traía en la gira, desde sus pedales hasta sus amplificadores.

Un honor tener a estos músicos americanos y al nuestro Cacciuttolo junto a Andrew Trimex(visuales) en un show que fue un ritual digno de repetir cientos de veces.

Edición Caro Mora.

Fotos Stephen O’Malley and Retribution Body y portada por Paula Merlo, contacto: paula.merlo@gmail.com:

 

 

Fotos por Manuela Gonzalez, contacto: manuela.g.fotografia@gmail.com :

 

 

1 comment

  1. serena 20 mayo, 2019 at 06:02 Responder

    This is amazing, guys! Wish I could have been there! That’s what happens when you’re off social media, you don’t get the memo on things like RB in Chile!

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