SWANS…!DERRIBANDO EL MITO!

  Muchas conjeturas se pueden hacer sobre la banda de New York, Swans, pero sólo diré que si usted no fue, se perdió una experiencia única en su vida.

   Quizás, muchos no le hayan tomado el peso de lo que significa Swans, por lo que les haré una pequeña reseña de la importancia de esta banda: Su primer disco “Filth” dio pie a una escuela reflejada en grupos como The Melvins o lo que hizo Ministry en el “Filthpig”, siendo también una banda de referencia para grupos como Napalm Death o My Dying Bride. Cuando le preguntaron al líder de esta última banda (Aaron Aedy) si se tuviera que reencarnar en alguna personas respondió: “Michael Gira”. Basta ver el título de su disco “Turn the loose Swans”, lo que sería una  clara apología a ellos, o la banda Noruega Beyond dawn en su disco “Pity Love”, es una clara influencia de la etapa del “Children of God” usando trombones en sus temas. Incluso, se dice que Swans serían los padres del Death metal, por ser precursores del canto gutural. en fin, si se dan cuenta es una piedra angular tremenda dentro del mundo de la música underground.

   Los recitales no tendrían sentido si sólo se tratara de músicos tocando de manera correcta y afiatada; es mucho más que eso.  Gira, el líder de Swans, lo tiene claro desde que comenzó con su banda en los ’80, en escenarios muy de avanzados  del país del norte. Acá, la calidad y el nivel sonoro es importante, tanto como la acústica del lugar, y anoche en el teatro Nescafé de las Artes se dio todo eso y con creces. Mucho se advirtió de que sería un recital en donde  podía haber daños auditivos, pero siendo sonidista, me percaté que el audio  era una muralla sónica y nunca llegó a ser tan  estridente como uno aprecia en tocatas más de culto de Chile. Estamos hablando de una banda que viene construyendo su sonido de  hace más de 30 años, y Gira sabe cuál formula usar para que su sonoridad sea única y perfecta. Solo bastó ver la calidad de sus amplificadores y percatarse de como él buscó su propio audio, mezclando distintos cabezales a tubo con gabinetes de parlantes y ponerse tapones con algo semejante es como hacer el amor con la mujer más guapa del mundo con preservativo.

El recital partió pasado las 9 pm, con una entrada tímida de los músicos, pero cuando apareció en escena Michael Gira, todos aplaudimos con algarabía.  Sabíamos que era el director de la orquesta. Desde el primer tema uno  notaba que Gira le daba instrucciones a cada músico para ir matizando su sonido y decidir cuál sonaría primero o después; los tres primeros temas fueron de su último disco “The Glowing man”. Me pareció que Gira volvió a sus primeros discos, me recordó mucho al “Filth”, una de mis etapas favoritas de ellos, en donde la estridencia y percusiones de forma casi tribal te hacían caer en un estado de trance, todo eso culminado con el tercer tema que tenía una melodía en los teclados que era alucinante. Para ese entonces, mi cuerpo estaba entrando en catarsis, y sentía como mi asiento se movía por las bajas frecuencias que generaban los casi diez amplificadores que había en el escenario. Llegó un punto que Gira antes de tocar un tema del disco “To be kind”, dijo en Inglés que quería ver al público de pie y adelante, no sentados;  me paré rápidamente y pude posicionarme casi al frente de él (dos metros), y ver todo en la mejor ubicación. En ese instante pensé , “mi  viaje desde Chillán  está pagado con creces”, ahora sólo quedaba dar riendas suelta al show que nos iba a brindar Swans. De ahí en adelante, trataba de cerrar los ojos y concentrarme en el sonido y a la vez observar las  caras de las personas que estaban a mi alrededor, todos estábamos en un trance, lo más hermoso fue darme cuenta que esa música no era oscura, sino que estaba llena de luz. Esa muralla sónica que emitían por los amplificadores, iba abriendo paso a portales, y a lo lejos se veía la luz, y cuando llegabas ahí estabas en el paraíso.

   En el último tema, ”The Glowing Man”, el cual rememora al viejo Krautrock de bandas como: Can, Neu! o Faust, con ese ritmo tan particular y constante, en donde el bajo tomo un rol primordial; el efecto sobre el público acabó  activando el primer chakra, y ¿ por qué digo esto?, muchas  personas me comentaron que en esa canción se excitaron, en ese final en donde todos estábamos con la libido al máximo. Michael Gira fue el director de la mejor porno que he vivido y del mejor orgasmo auditivo.

   Tocaron temas de su último disco, valga la redundancia, “The Glowing man”, también de “To be kind” y “The seer”, bastó con eso para demostrar que aún mantienen la misma fuerza de hace más de 30 años, tras dos horas y media de show. Escuché comentarios de algunas personas que decían que Swans no tendría gracia  de verlo a estas alturas, que si hubiera sido la gira del “Children of God” habría valido la pena, a todas esas personas les digo que se queden en el pasado, añorando algo que jamás vivieron y que pudieron atesorar en sus mentes, corazones y almas, una gran parte de la energía que Swans es: “UNA EXPERIENCIA EN VIVO Y NO EN TAPES, CD O VINILO, NI MENOS MP3 y ES PARA REPETIRLA MILES DE VECES”.

Ha sido uno de los mejores recitales de los que he asistido en mi vida. Sólo resta agradecer a Santiago fusión y al teatro Nescafé de las artes por traer a este tipo de bandas que ni en mis mejores sueños pensé ver, derribando el mito de que  estamos aislados del mundo, por lo cual cada vez vienen más bandas para todos los gustos. Hasta el grupo más de culto que puedes ver en Berlín o New york ahora lo puedes ver en ¡Chile!

                                                                                                                                                  Por Manuel Knwell

Edición: Camilo Ortiz

Fotos: Anaka Lawkier

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