Entrevista | Elgar Utreras (poeta)

11  Septiembre  2015

por Edison Carrasco Jiménez

 

“No me puedo desligar de la palabra, está siempre en mí”

 

ElgarElgar Utreras es un poeta chillanejo, nacido en 1972 y hoy radicado en Chillán mismo. Ha escrito “En la calle de los ángeles…” (2006) y “La Casa” (2013), ambos libros de poesía. Sus obras han aparecido en Revistas como “Pliego Laberintos”, o “Pliego Paradiso” de Tenerife, España. Es además Profesor de Lengua Castellana y Comunicación por la Universidad del Bío-Bío y Magíster en Educación. Sostenemos una interesante entrevista sobre su poesía y su trabajo escritural.

  1. En una entrevista televisada que se te realizó, dices que a los 11 años tuviste la opción de ser futbolista o poeta. Me llamó la atención esto del fútbol. Cuéntanos por qué el fútbol. En qué posición jugabas.

Eso fue una confesión pública. El gusto por el fútbol no ha pasado, aunque hoy solo me limito a disfrutar desde el sillón, los fines de semana, cuando no estoy ocupado atendiendo los proyectos escriturales, a los que le doy gran parte de mi tiempo o las labores profesionales. Tuve la oportunidad de jugar de centro delantero, era muy rápido, porque era flaco que hasta el viento me arrastraba con velocidad. Tenía por compañero un chico brasileño y como es casi un cliché, este muchacho era una maravilla habilitando, creando juego. Esa es otra época donde empezó a definirse mi verdadera vocación, si es que podemos decirlo así, ya que creo que la poesía siempre nos supera y no es algo que elegimos, sino que es ella la que nos elige, nos impele hacia sí. Hay unos versos de Juan Ramón Jiménez donde la poesía se va presentando de formas diferentes en la medida que va creciendo el poeta: “Mas se fue desnudando/ y yo le sonreía./ Se quedó con la túnica/ de su inocencia  antigua./ Creí de nuevo en ella./ Y se quitó la túnica/ y apareció desnuda toda./ ¡Oh pasión de mi vida, poesía/ desnuda, mía para siempre! El poema se llama: “Vino, primero pura”. Esos versos fueron muy significativos en mi decisión y mi desafío, ya que ser poeta es un por hacer y una tentativa de ser. Sin embargo, volviendo a tu pregunta creo que en el fútbol, en el juego mismo hay un tipo de inteligencia que acostumbramos a menospreciar, la de jugar en equipo. Pienso hoy que eso me atraía, el participar de una especie de comunión.

 

Creo que es lo humano lo que me encuentra

 

  1. Pero tu poesía no es de centro delantero, primero por la producción, ya que tú mismo confesabas en la entrevista citada que eras de producción lenta. Es decir, no serías de muchos goles, sino de pocos en un período de tiempo mayor, por lo que serías más un volante de contención en la poesía, según veo. ¿Qué hace fuera del trabajo del “borroneo y volver a escribir”, que la producción sea pausada? ¿Cómo opera ese tiempo que te tomas para escribir?

Es que no hay apuro, nada nos obliga a correr, es un ejercicio responsable donde puedes darte el tiempo que sea necesario para construir  tu obra, ir de un texto a otro en una navegación a vela bajo el cielo. Además en la poesía no se trata de hacer goles, ni dar de cabezazos o ganar posiciones en la cancha, quien se acelera se pierde en egos que distan de la poesía. No digo que los poetas no tengan su ego, sin embargo ella, la poesía, nos obliga a superarnos de ese egoísmo que no nos permite ver al otro como un semejante, sino más bien como un rival. Por este motivo no me desespera en especial publicar, aún cuando estoy en forma permanente sobre la palabra. Intento estar en el ejercicio diario, no perder la forma, no echar esos kilitos demás que impiden la respiración amplia de este aire que es la poesía. No me puedo desligar de la palabra, está siempre en mí. Como te dije es mi salvación del día, mi respiración. En cuanto a la escritura es un desafío constante, un tener que decir, que responde a la honestidad.  En ese sentido, es ética la poesía, porque se debe a su libertad, a su profundidad con que se manifiesta en la tarea de escribir, no solo es estética, sino que también ontológica, en tanto interroga el ser del hombre. Ya puedes ver porque no me desespera ni me inquieta todo el tema de la publicación ni el faranduleo literario, es mi modo de aprender y aprehender el mundo que se crea en el poema y más allá de éste.

  1. Respecto del tono de tu poesía, como meditado, insisto en tu posición de volante de contención. Armemos una selección futbolística chilena de poetas según sus características en la poesía. ¿A quién pondrías en cada puesto y por qué?

El "11" poético ideal de Elgar Utreras

El “11” poético ideal de Elgar Utreras

¡¡Uy!!, es un tanto difícil armar una selección contando con tan buenos jugadores, que están en tan alto nivel. Además, tendríamos que decidirnos por un tipo de alineación o modelo de juego: inglesa, brasileña, chilena, argentina o europea. Aunque hoy todos cumplen tareas mixtas, todos colaboran. Imagino que en la punta de 9 estaría Violeta Parra, porque es la poeta y artista total, que le permite hacer goles con libertad. De 7 puede ir Gabriela Mistral acompañada por un 11 como Neruda que tienen la potencia para subir y destruir el juego del oponente. En el 10 sin duda va el creador, el que ofrece la otra mirada, Vicente Huidobro.  Ocupando la camiseta 8, volante central mixto, cargado a un extremo Nicanor Parra que le pone picardía al encuentro. Por el otro, en el  4  como volante defensivo veo  a Gonzalo Rojas, quien te obliga a pensar la situación  por segunda vez. Con la camiseta 2 va  Jorge Teillier con su encanto del mundo a través del lar. Al otro lado (6), de zaguero lateral también corre Enrique Lihn, poniendo “la pata firme”. En el 5, recuperando y poniendo potencia, Stella Díaz Varín. Jaime Rallo… un poeta que no ha tenido mucha difusión, pero su poesía es profunda juega bien desde el fondo de cancha (3). En la portería, ordenando y animando el juego, con sus furiosos gritos, Pablo de Rokha. En banca podemos nombrar algunos como Raúl Zurita, Elicura Chihuailaf, Juan Luis Martínez, Gonzalo Millán, Rodrigo Lira, Humberto Díaz Casanueva, los muchachos de la MandrágoraLila y Teresa Calderón, Tomás Harris, Clemente Riedemann, tienes un sinfín de posibilidades. También están los jóvenes como Benjamín León, Javier Bello, Andrés Morales, Julio Espinosa Guerra, Hugo Quintana por nombrar algunos. Contamos con un muy buen equipo.

 

…justicia que tarda, no es justicia

 

  1. Por esa entrevista sé que a los 9 años escribiste tu primer poema que fue de amor. Qué lugar ocupa esto ahora en tu poesía. Fuera de ello, cuáles son las temáticas que en general abordas.

Si, es una anécdota muy simpática la del primer poema. Hoy me llama la atención que  haya decidido por esta forma de manifestar, de revelar mi amor por la chica que nos cuidaba junto con mi hermana.  Fue la misma chica a quien le dediqué el poema, la que lo guardó y luego me compartió hace un par de años atrás, siendo ambos adultos, que conservaba el texto, por cierto es un poema  con toda la inocencia de un niño. Luego comencé a canalizar esa fuerza creativa a través de poemas, a distintos motivos, desde lo místico a lo amoroso, combinando con la pintura y la música (la guitarra). Los temas que abordo comprenden el amor, la muerte, la soledad existencial, la sugerencia hacia lo social, lo invisible, la palabra misma en su potencia creadora, del ser, hacer, y la belleza. Creo que es lo humano lo que me  encuentra.

  1. La pregunta usual: cinco poetas que para ti sean los que más lees que más disfrutas leyendo.

Los poetas que visito con frecuencia, son Vicente Huidobro, Rainer María Rilke, Juan Luis Martínez, Gonzalo Rojas y Nicanor Parra. Por lo que puedes apreciar poetas de distintas tonalidades y preocupaciones.

  1. Cómo fue la experiencia en los años de Universidad. Ahí te topaste con gente “muy activa” en términos de iniciativas acerca de la poesía. Cuéntanos de ello.

La experiencia de mis años universitarios estuvieron cargados de creación, amistad que se ha consolidado con los años, y poesía hasta más no decir. Era nuestro modo de respirar, respirar que hoy nos salva, porque seguimos respirando la poesía. La compañía de entrañables como el poeta Hugo Quintana, Pablo Troncoso, el gran poeta Sergio Hernández que siempre nos regaló un tiempo de anécdotas de la literatura. Hubo además un flujo constante de ideas, que se materializaban en exposiciones, intervenciones con objetos de desecho, manifiestos en las paredes, pliegos de poesía, revistas que veían un número, discusiones intensas sobre la importancia de la poesía, o una amable conversación acerca de tal o cual poeta, enfrentamientos intelectuales con profesores, lecturas de poesía en cementerios, asaltos y tomas poéticas de iglesias donde los asistentes quedaban perplejos ante nuestras lecturas. Fue un tiempo de atrevernos, de darnos a la aventura. Pero la aventura sigue.

 

…estos ángeles entre terrenos y celestiales nos enfrentan a esa condición de lo humano, donde somos capaces de causar grandes atrocidades o alcanzar lo sublime

 

  1. Cuéntanos de eso, por favor, eso último que mencionaste lo de los asaltos y tomas poéticas. Ya en una entrevista anterior a Hugo Quintana, hacíamos mención a un asalto en el Banco, poético por cierto, cuéntanos de esos asaltos, en qué consistían, y si tienes alguna anécdota sobre el mismo.

Como te contaba, una de las muchas acciones que realizamos fue que entramos a una iglesia evangélica en plena liturgia y comenzamos a leer poesía, nuestros textos. La gente dejó en el instante de hacer lo que estaban haciendo quedando perplejos, se pusieron a escuchar a estos poetas, Hugo Quintana, Pablo Troncoso y su merced. Fue un modo de hacer poesía. También visitábamos cementerios para hacer lecturas y escribir, dábamos homenajes a desconocidos que bien nos podían gustar sus nombres o tumbas. También realizamos intervenciones, por recordar una, que hicimos los primeros días de nuestra vida universitaria, fue instalar en la entrada de la Facultad de Educación de la Universidad del Bío Bío, una muestra con objetos de desechos. Había un catre viejo que encontramos arrumbado en el jardín de una casa, una mano de yeso, una cuerda de donde colgaban poemas y que nos servía de corbata al momento de leer sobre una taza de baño. Todo esto acompañado de poemas y dibujos. Junto con Hugo Quintana y Pablo Troncoso estábamos en esta actitud frente al mundo.

  1. En tu libro “En la calle de los ángeles…” (2006), independiente de la temática, existen giros que es imposible no recordar a Rainer María Rilke. Por ejemplo, este conjunto de versos en tu libro como “¿cuántos ángeles se han puesto / de pie en tus sueños / con la espada en la mano?” En los poemas de Rilke se siente ese ángel terrible, aunque fuese un ángel acogedor pese a su tremendo poder. Al parecer tus ángeles del sueño están más cercanos a ese ángel mayestático de Rilke, como también en tu poema “Ángel del juicio”, que los que el hablante se topa “cotidianamente”, los cuales son un antípoda de aquél ángel de Rilke. Pienso en tus poemas “Ángeles enfermos” y “El ángel más pequeño”, por ejemplo. ¿Qué piensas acerca de lo dicho? ¿Qué características tendría este ángel o estos ángeles de tu libro?

hq280307Creo que has notado mi paso por la poesía de Rilke. Hay un verso que me gusta mucho y está en “Las Elegías del Duino”,  donde dice: “Porque lo bello no es sino el comienzo de lo terrible… Todo ángel es terrible”. Mis ángeles como bien dice uno de los poemas, no son los seres angelicales que se apropió la iglesia, los míos son terribles en todo sentido. Terribles, en cuanto son de una precaria belleza que los acerca casi a lo humano. Terribles, porque  “parecen un criadero de aves” y luego tienen la virtud de trascender y ser el juicio que se demanda y está presto a dejar caer la espada.

 

  1. Entonces en tus ángeles hay un sentido ético. Es decir, son partícipes de la naturaleza humana, pero como tal, son más capaces de juicio sobre lo no ético, por vivir esa experiencia humana. Si es así, qué tipo de eticidad es posible de juicio, ¿lo social por ejemplo?

Estos ángeles bordean lo humano, lo que lleva a enfrentarlos a sus problemáticas y realidades, comprendiendo lo social, cultural, espiritual, cada factor que comprende al hombre en su dimensión. Parecieran estar siempre presentes, aunque invisibles. Son ángeles personales que están nutridos del hablante que no deja de significar, de dar valor a la existencia. Ya sabes, la eticidad, proviene de la palabra griega ethos que se puede entender como el carácter o forma  de ser del individuo, y esta en relación dialéctica de la moralidad con la sociabilidad. Entrando en juego tres procesos, la socialización, la enculturación y el desarrollo. Y estos ángeles entre terrenos y celestiales nos enfrentan a esa condición de lo humano, donde somos capaces de causar grandes atrocidades o alcanzar lo sublime.

 

Siempre estoy atento a señales, ya sea en los poemas que escribí con anterioridad o bien en el trabajo de otros creadores, ya sea en poesía, pintura, música o una conversación callejera

 

  1. En tu libro “La casa” (2013) percibo una serie de cuestiones que se interconectan, como una situación personal del hablante, unas referencias cruzadas a la poesía de Juan Luís Martínez, etc. Como que “La casa” es un texto laberíntico, y críptico.  En un momento en una entrevista televisiva que mencioné, vinculaste su contenido con el “dasein” de “Ser y Tiempo” de Heidegger ¿Qué hay ahí de eso en este libro?

eutr110314Claro, la casa es la casa del ser, de aquí su condición laberíntica, críptica como tú señalas. El hablante hace un recorrido por su devenir, por su condición, en la soledad que habita, siempre estamos en ello, habitando incluso nuestra vulnerabilidad,  palabra tan manoseada, pero que en este caso me remito a su sentido de que es factible que seamos heridos. Juan Luís Martínez en esa casa donde nos perdemos o Violeta Parra, son algunas de las referencias que están presentes. El libro dialoga con otros textos propios o de otros autores, incluso hay un juego que también se da en “La calle de los ángeles” la presencia de grupos de rock latino como Virus, Soda Stereo o en inglés como AC/DC y algún tango, que se reescriben en ambos libros.

  1. Qué significa ese reescribir. En qué consiste y qué significado puede tener en tu trabajo.

Esto de reescribir, es la resignificación del texto, por lo tanto de su valor, no es una mera alusión, cita o pie de página que te encuentras en el poema. Por cierto, me gusta la palabra poema que hoy muchos poetas parecieran temerle. Esta rescritura es el modo de pasar por el cedazo del poeta la palabra, que no es propia aunque así lo parezca, sino es de todos y que encuentra un nuevo valor que trasciende la interpretación inicial encontrando un sentido que antes no se había notado. Siempre estoy atento a señales, ya sea en los poemas que escribí con anterioridad o bien en el trabajo de otros creadores, ya sea en poesía, pintura, música o una conversación callejera.

  1. Una de las actividades que has realizado, además de la de escribir, es la de organizar y encabezar Talleres de Poesía. Relátanos esa experiencia por favor.

Este último tiempo he estado muy a gusto trabajando en el Centro Cultural Casa Gonzalo Rojas donde dirijo el Taller de Poesía contemporánea y creación, los días martes desde las 19:30, bajo el apoyo del Grupo Literario Ñuble. Los participantes van desde los trece años hasta adultos. Esperamos a fin de año, hacer una antología con los trabajos que responden a proyectos personales. Además ya han tenido experiencia de lecturas. El 10 de octubre visitaremos Zaguán en Concepción donde tendrán la oportunidad de compartir su poesía.

  1. Y específicamente cuál es tu labor aquí. ¿En cuanto guía?

Estoy consciente que es imposible enseñar a escribir poesía, que tan solo ayudamos a contemplar, estudiar  y encontrarnos con esa palabra que nos convoca. Cada cual sigue su camino, su ritmo, ese impulso que te lleva a entregarte por entero a la palabra poética. Es ayudar a despertar el amor por la respiración, nada más.

 

…en nuestro país no se valora ni reconoce al artista a través de una recompensa monetaria, sino que se sigue creyendo que debemos hacer todo gratis. Es una falta de cultura.

 

  1. Tú has también realizado una actividad intensa de gestión en relación a la escritura en Chillán, sobre todo con tu esposa Diana de la Fuente. ¿Cómo ha sido esta experiencia? Entiendo que es una actividad ad-honorem, y que no es ni un cargo ni recibes remuneración por ello. ¿Cuéntanos también de ello?

Elgar Utreras con Diana de la Fuente

con Diana de la Fuente

Este último tiempo, con Diana, hemos estado trabajando junto a los poetas Mario Flores y Patricio Contreras, vinculados al Grupo Literario Ñuble. Nuestro gran desafío en cuanto a organizar y llevar a cabo los proyectos de actividades relevantes con que contamos durante el año son  por ejemplo, “Chillán Poesía” festival de poesía que ha contado con figuras nacionales como Raúl Zurita e internacionales como Ernesto Cardenal de Nicaragua; “Chile mira sus poetas” en colaboración con la Universidad Católica, además este año realizaremos las jornadas mistralianas, y el Nacimiento del Relámpago que es un homenaje al poeta que nos recibe en su casa, Gonzalo Rojas. Todo esto por cariño a la poesía,  por dar un poco de aire   a la ciudad, por orearnos un poco.

  1. ¿Y es ad-honorem tu trabajo de gestión? ¿Es por alguna institución en la cual estás contratado?

Sin duda, cada iniciativa, proyecto que he desarrollado ha sido sin perseguir nada más que la recompensa que te brinda la poesía, esa libertad y honestidad contigo, ese darte cuenta que en medio de la soledad nos podemos encontrar con otros. En cuanto, a instituciones, estoy colaborando con el Grupo Literario Ñuble, donde nos movemos por lo que te decía, por esa gratificación de hacer un poco más de poesía que trasciende el papel. Sin embargo, pienso como el dicho bíblico: el obrero es digno de su salario, y que por cierto en nuestro país no se valora ni reconoce al artista a través de una recompensa monetaria, sino que se sigue creyendo que debemos hacer todo gratis. Es una falta de cultura.

  1. Háblanos de “Ortiga Ediciones”, qué fue o qué es. ¿Fue?

Elgar Utreras“Ortiga” sigue  siendo, es un modo de relacionarnos, de soñar y de soñarnos, ya sea esta en forma de editorial, revista, recuerdo o algo por hacer. Como editorial fue hacer realidad un sueño compartido con Hugo Quintana, Diana de la Fuente y Máximo Beltrán. Todos aportando desde sus ópticas. Max, en la propuesta del diseño como visión artística; Hugo desde la edición de los textos, y Diana con su habilidad que permitió ganar concursos para poder publicar algunos autores, por ejemplo Sergio Hernández, además nos ofrecía la otra visión, la del detalle, que enriquece el quehacer. Tuvimos oportunidad de publicar a poetas como Marcelo Rojas Velmar, Edison Carrasco, Sergio Hernández con “Registro” que cuenta con un prólogo de Neruda y sus “Adivinanzas” texto maravilloso que cautiva a los niños; también publicamos al cuentista Edgar Brizuela, y al poeta Enzo Romero. Estos son algunos de los escritores y poetas que publicamos, solo con creatividad para suplir las necesidades que teníamos al no contar con recursos económicos permanentes. Como te decía “Ortiga” sigue siendo, y no puedo olvidar a Pablo Troncoso quien nos acompañó en esta tarea desde la época universitaria creando “Ortiga. Revista de poesía contemporánea”.

  1. Te haré la misma pregunta que en una entrevista anterior hice a Hugo Quintana. Qué piensas de entender a los poetas en Chile desde la década del ’90 del siglo pasado como “Generación del ‘90”, y en la cual se te incluye. ¿Existe tal generación? ¿Se puede hablar de generación?

Desde mi punto de vista no veo un bloque de creadores haciendo todos lo mismo y con las mismas preocupaciones, que permita decir que es una generación, es más lo que entiendo al pensarnos, es un flujo, donde convergen distintas formas de relacionarse con la palabra. De aquí lo heterogéneo  de las propuestas e inquietudes, las diversas voces  y temáticas que se abordan. No hay un eje de preocupación común, y pienso que esto es su fortaleza y  riqueza, el no verse encasillado, definido a priori.

  1. Qué significó para ti la figura de Sergio Hernández.

Es una figura fundamental en mi quehacer poético, además de la amistad que compartimos. Siempre tuvo una palabra de ánimo en mi época de estudiante para las iniciativas que emprendía con la palabra. Y de respeto,  por el trabajo que desarrollaba siendo adulto. Además conocí la poesía de Sergio Hernández antes de conocer al poeta. Fue siendo estudiante de Liceo, cuando aún estaba la dictadura. Encontré el poema “Todo está bien,”  y me pareció un tremendo poema que decía mucho para ese período.

  1. Cuéntame como ves la actividad de los poetas locales, es decir, los oriundos de Chillán, tanto los emigrados a otras partes del país, como los que se encuentran acá. Qué tendencias, además, ves tú que se desarrollan en dicha poesía, o en qué tendencias se podrían agrupar o clasificar, si esto fuere posible.

Elgar UtrerasComo te señalé anteriormente, no veo un grupo definido en una tendencia en cuanto a su relación con las propuestas de creación.  Por supuesto, los poetas residentes en  Chillán como los que emigraron y que siguen laborando fuera del bullicio del aplauso, presentan distintas inquietudes en sus proyectos escriturales, lo puedes notar en el trabajo de Andrés Rodríguez, Hugo Quintana, Patricio Contreras, Mario Flores, Diana de la Fuente, Ingrid Sepúlveda, Rodolfo Hlousek  y podemos seguir nombrando otros y verás distintas estructuras formales y temáticas, diversos intereses escriturales, sin embargo algo tienen en común su entrega por la palabra poética.

  1. Qué particularidades notas que podrían diferenciar la poesía chilena de la de otras latitudes. Y además, si notas diferenciación entre la poesía chillaneja de la de otros lugares.

La particularidad de la poesía chilena está dada por la búsqueda de experimentar la poesía en toda su dimensión, lo que lleva a tener un “temblor de cielo” que remece en lo profundo. Es una poesía de profundidades, lo puedes ver en Humberto Díaz Casanueva, Vicente Huidobro en “Altazor”, Neruda de “Residencia en la tierra” o “Canto general”, Mistral  o Gonzalo Rojas.  Es una poesía que se atreve a transitar desde las  claridades parrianas a oscuridades que revelan la luz más intensa.

  1. ¿Y ves diferencia de la poesía de Chillán con las de otras ciudades de Chile?

Elgar Utreras con Raúl Zurita

con Raúl Zurita

Siempre hay diferencias en el quehacer  creativo de un lugar a otro, de un poeta a otro, porque nunca vas a encontrar una manzana igual que otra, siempre hay diferencias, ya sea por el clima, la geografía, el relacionarse con otros en un contexto social y cultural, se hacen presente en los modos de creación y la poesía no es menos. Chillán ha pasado de una poesía provinciana a una poesía que evoluciona hacia lo urbano, hacia códigos más universales, más posmodernos influenciados por los medios sin olvidar esa raíz un tanto difusa, pero raíz al fin y al cabo.

  1. En qué estás actualmente en materia de escritura, y qué últimos proyectos piensas en desarrollar, o están en desarrollo, tanto a nivel del trabajo poético como de tus otras actividades.

elgar1En cuanto a la escritura, estoy explorando lo invisible de la mano de la palabra en su potencia creadora, que se revela y saca a luz lo que no podemos asir de buenas a primera, pero que solo es accesible a la poesía. Tengo algunos textos en carpeta que se centran en la metapoesía, otros como “Testigo de las palabras desnudas” es un tributo a quienes han iniciado el otro viaje que desconocemos, y “La sombra de Dios” un poemario erótico. Por otro lado, continuaré con el taller que dirijo en la Casa de Gonzalo Rojas, y las clases en el Liceo. Y seguiremos en la palabra día a día además me encargaré de seguir respirando.

  1. Háblame por favor de esto último, lo que tú señalas como “metapoesía”, ¡claro si quieres adelantar algo!

En relación con la “metapoesía” es un proyecto escritural que ahonda en la palabra poética, en ese poder de desentrañar la realidad y crear. Por cierto, el término surgió en una conversación con el poeta Benjamín León en una lectura que tuvimos en mi casa en la noche de Chillán Poesía 2015. Compartimos además con el poeta argentino Laureano Huaiquilaf, Felipe Gamboa de la Serena, Diana de la Fuente y una prima, todos imbuidos de poesía. De este proyecto – exploración han surgido dos textos, “Palabras elementales” y “La palabra que nadie conoció”.  Estos enfocados en escudriñar el cómo opera la palabra poética, en su aproximación al silencio, a  lo invisible, a través del viaje del hombre tomado de la palabra, entre otros aspectos.

Del Libro “La Casa”

Pasillo I

 Hay un nervio roto en el extremo
De esta casa
Montón de guijarros
Y las palabras están con la clave perdida
¿Cómo estás hoy?  ¿Tienes algo que decir?
Responde una mudez  azul
Y la semana ¿Qué tal?
La espera
Es estarse de vacaciones  en el infierno
Quizás sea todo una tormenta en la selva
Un par de chicas asustadas
Alguna víctima de robo
Manejemos todas las posibilidades
Mientras  el vigor está en la dosis diaria
No recuerdo  si pasé por esto antes
¿Ud. Tendría la gentileza de decírmelo?
Aquí es de lo único que se habla
Las rosas no impresionan a nadie
Ni los gatos
La música estaría bien
Hablar un poco más con los amigos
¿Ya se van? ¿No podrían quedarse un segundo más?
Sin embargo así se va en este avión
Un nervio hecho trizas
Y este montón de guijarros
¿Qué hace en la ciudad? 

 

 Puerta II

 La tribu sin nombre partió cargando los hijos
Que sembró en mi cabeza
Yo los cogí tembloroso
Y sin un peso 
Era mi solaz el verlos alejarse con los ojos cerrados
Todo terminaba con un ojo abierto
La casa era el lugar donde me perdía
Como un cisne de Martínez
Era el perfecto gato de porcelana
Que fugado de sí y de la dama
Miraba por su ventana
Una ciudad que no le era propia
Llena de tejados ausentes
Luminosos baldíos
Rostros  de angustia
Que fueron como viejas compañías
La luz confusa de la luna
Entraba en el cuarto
Según no me engañan los recuerdos
Aunque no son de confiar
Dije algunas cosas para mí
Y me eché a volar.

 

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