Existe un crisol de sonidos y experiencias de vida en toda mi obra. Entrevista a MANUEL KNWELL (KASA DE ORATES)

Manuel Knwell es un músico nacido en Chillan, Chile. Quien es líder del proyecto experimental Kasa de Orates. Cautivado por el rock y el metal siendo un adolescente, encuentra en la batería el instrumento idóneo para comenzar su camino en la música.

Desde entonces inicia una constante búsqueda, de la cual se desprende esta frase con la que Manuel Knwell se define a sí mismo. Además de ser las palabras con que deseo comenzar esta entrevista: “Soy músico, sino lo fuese no podría plasmar en mi música lo que siento y sería otro sonido en este mundo sin definición”. Manuel Knwell

El poder hacer una entrevista a Manuel knwell, conocer algo más de él y su proyecto musical, es tener la oportunidad de hablar de esa palabra en diversos contextos, tiempos y espacios, pues Manuel Knwell ha pasado la mayor parte de su vida entre ritmos y melodías. Diferentes estilos musicales lo han hecho desarrollar, lo que hoy vemos plasmado en su trabajo y que va más allá del trasfondo musical, ya que además es capaz de hurgar en las emociones de nuestro subconsciente.

Entrevista por: Nubes Pinto.

Manuel Knwell me gustaría comenzar preguntándote, si te digo la palabra “música”, ¿Que es lo primero que se viene a tu cabeza y ¿por qué?

VIDA. La música fue la que me permitió seguir en este mundo para poder continuar mi camino por esta senda. No es fácil consagrarse en cuerpo y alma a la música,  menos en una sociedad que poco le interesa, al menos que hagas algo que esté de moda. En el caso mío es como alimentarse cada tres horas, pero no necesariamente debo de oír “música” en un equipo o un celular, me basta con escuchar a las aves o el viento. Con eso me retroalimento y me da fuerza para poder vivir en este mundo en donde cada día se le da importancia solo a cosas y momentos  inertes.

Ahora me gustaría hablar de tu inicio en la música ¿Cuál es tu primer recuerdo en donde te sientes cautivado con una melodía?

Buena pregunta. Mis recuerdos son bastante vagos, pero haciendo memoria la primera melodía que me marco fue la canción principal de la película “Ben” (1972), cantada por Michael Jackson, tenía como 3 o 4 años. Esa película ¡me impactó! Se trataba de un ratoncito y su vida, fue tanto que me marco, que de ese instante ame a los ratones; y cuando mi madre me enviaba a matar a uno, me daba una pena enorme. Desde muy pequeño me di cuenta que los seres humanos no valían mucho, pero si los animales.

Manuel Knwell, ¿Qué frase prefieres: “Cautivado por la música”, “Atrapado por la música” o simplemente “Vivir por y para la música”?

“Vivir por y para la música”, me parece que es mi caso. Mi vida se ha consagrado en distintas facetas para la  música, sin ser algo que me agobie o me seduzca de forma grosera, soy parte de ese engranaje,  cuando entro en ese motor no puedo salir, sí lo hago me muero. Tampoco se trata de sufrir todo el rato, o de auto flagelarse y jactarse de aquello. A veces la paso muy bien dentro de mis procesos creativos y cuando sé que algo será muy bueno, me obsesiono; ahí puedo estar varios días sin dormir,  ahí comienza algo no muy placentero, pero que lleva a mí inconsciente a empujar a otros límites que en un estado normal no lo haría. Eso si la parte de mezcla, edición y masterización se debe estar con los cinco sentidos bien puestos, o sino el resultado puede ser nefasto.

 

Manuel Knwell, Cuéntame qué libros y/u autores te han marcado más y ¿cuáles consideras qué te han influenciado lo suficiente como para sentir que prolongas un poco de ellos en tu trabajo?

La Náusea, La puta respetuosa y el Muro de J.P. Sartre-

La metamorfosis de Kafka-

La peste-El extranjero de Camus-

El Necronomicon de Lovecraft-

La divina comedia de  Dante-

Demian – El lobo estepario de Hesse-

Las flores del Mal de Baudelaire-

Drácula de Stoker-

Ese maldito yo de Cioran-

El Principito de Saint-Exupéry-

La literatura y el mal de Bataille-

Antología de cuentos y poemas de Poe-

Antología de poemas de Gabriela Mistral-

Una temporada en el infierno de Rimbaud-

El anticristo de Nietzsche-

Historia de la locura de Foucault-

Puntos de referencia – La escritura del gesto de Boulez-

El origen de la danza – El odio a la música-Pascal Quignard

El chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis de Eliade-

Místicos y magos del Tíbet de Alejandra David-Neel-

Todos estos libros han sido un pilar fundamental para mi música, algunos más que otros, pero sin uno de ellos estaría el edificio inconcluso y por ende se desmoronaría.

Manuel Knwell, Me gustaría que me nombraras algunas de tus películas y directores predilectos que de alguna manera sientes que musicalmente han sido un aporte creativo en tu trabajo.

Barry Lyndon – La Naranja Mecánica- Resplandor – Ojos bien cerrados – Kubrick-

Metrópolis – Fritz Lang

Persona y La hora del lobo –Bergman

Straw Dogs – Sam Peckinpah

Nostalghia-Solaris –Tarkovsky

Cabeza borradora -El hombre elefante y corazón salvaje de Lynch

Repulsión-El bebe de Rosemary – Polansky

Medea – Pasolini

Medea – El anticristo – Lars Von Trier

Enter the void – Gaspar Noe

Requiem for a dream – Aronofsky

Canino – La muerte de un ciervo sagrado – Yorgos Lanthimos

Los siete Samuráis – Los sueños de Akiro Kurosawa de Kurosawa

Ghost in the shell (anime) – Mamoru Oshii

Akira (anime) – Katsuhiro Otomo

Manuel Knwell, ¿Qué bandas de música o artistas en particular sientes o piensas que son un verdadero referente del paisaje chileno musical actual?

Miss Garrison, con el disco “Al sol de noche”, aunque se disolvieron, eran mis favoritos, ese disco es perfecto, nunca había escuchado algo así hecho en Chile, no tiene ningún punto débil, tiene un hilo conductor increíble, la producción musical, las composiciones y la interpretaciones son perfectas.

 Ahora me gustaría preguntarte sobre tus últimos trabajos. Sé que es muy importante para ti la colaboración y participación de músicos de diferentes países, ritmos e instrumentos variados. ¿Podrías contarme qué factor es el que contemplas primero para decidir con que otro músico colaborar?

Lo más importante es que sea un aporte real hacia mi trabajo, que contribuya con su forma de expresar y su timbre sea algo propio, el cual realce mi música, y la lleve a otro punto. También es importante la forma de comunicación, que sea fluida para poder llegar a un acuerdo rápido;  sin hacer tanto aspaviento.

Manuel Knwell, ¿Cuál sería el objetivo principal de tu proyecto Kasa De Orates?

El poder sanar a las personas, en un punto mi música puede ser chocante, ya que verán su lado oscuro reflejado en KDO- Cada uno tiene su propia sombra y hay que saber convivir con ella; ojalá poder disminuirla al máximo, para que esta sombra no te absorba y caigas a un abismo sin salida.

Manuel Knwell, ¿Cómo podrías definir tus conceptos musicales y estéticos?

Diría que mi música en todos los estilos que hago hay un patrón que se repite, el cual es lo ritualistico. Da lo mismo si es electrónica, experimental o étnico, el ritual siempre estará presente. Por otro lado es música cinética, que evoca imagines y el movimiento constante, ese movimiento ocurre adentro tuyo y te va a remover cosas no muy gratas.

Siempre aconsejo escuchar mi música con los ojos cerrados y ojalá de noche, para poder hacer el viaje y ver a dónde te lleva y qué te provoca, y de eso sacar conclusiones y ver cómo poder avanzar hasta un punto que si te reencuentras con ese lado oscuro, mi música ya no será algo que te de miedo o te oprima-.

Manuel Knwell, ¿Crees que el pensamiento musical va ligado al inconsciente?

Totalmente, desde que se crea el canto gregoriano y la música se comienza a escribir en partituras;  a estudiar  las melodías y armonías, se vuelve demasiado académico y docto, se pierde ese instinto y la parte más lúdica; y por ende del inconsciente. Por ese motivo en las vanguardias del siglo pasado se regresa a lo primario; que aún existe en las tribus de los pueblos originarios, donde el chamán es el ser más importante.

En las ceremonias cobra una importancia única y real, en gran medida tiene que ver con ese aspecto del inconsciente que aflora en estados de trance, a veces ayudado por drogas psicotrópicas; o cuando toma “posesión” del animal que sacrificó para hacer su tambor o la madera del árbol que cortó para sumergirse en la Pacha-mama. De esta forma es como guía a su pueblo y sana a los enfermos con esa sabiduría ancestral que no todas las veces se puede transmitir de forma oral, ni menos llevarla a cabo con un código o lenguaje. Siempre hay algo que queda guardado, encriptado en los arcanos; y que solo los chamanes son capaces de decodificar aquello. Esto casi se ha perdido y el actual sistema que tenemos solo se instaura en el lado del pensamiento racional,  despojado de la sabiduría ancestral quedamos al servicio de los bárbaros que son los actuales políticos, empresarios, etc… Se perdió el amor por todo, excepto del dinero y el hedonismo a niveles del nirvana.

Manuel Knwell, Hablemos un poco de tu proyecto Kasa De Orates a través del cual difundes tu música a partir del 2010 hasta hoy. ¿Sientes que ha ocurrido una transformación del concepto inicial hasta hoy en día?.

Claro, esa es la idea, siempre ir evolucionando, fue mi consigna cuando forme a KDO, no quería repetirme, era traicionar mis principios. Los primeros discos están más ligados a la improvisación, dejar que solo fluya el inconsciente; de una forma más ambiental y ruidista, sin perder la melodía como eje principal, dejando de lado las percusiones. Del 2014 con “Viaje Astral” eso cambia, hay un equilibrio entre el inconsciente y lo consciente, me vuelco más hacia la electrónica IDM, el tecno, y lo étnico con el drone. Con el viaje que hice a Perú ya me centro en la música chamánica y de sanación (sonoterapia), sin dejar de lado el toque experimental y electrónico más orgánico por el uso del sintetizador Yamaha CS10; y muchos instrumentos étnicos de distintas partes del mundo, se podría decir que existe un crisol de sonidos y experiencias de vida en toda mi obra.

¿Dentro de qué estilos musicales podrías catalogar tu trabajo?

Experimental, electrónico y étnico ritualistico, aunque exploro también con el free jazz o el avantgarde metal, etc…

Ritmos variados, sintetizadores, instrumentos étnicos presente cada día más, ¿tiene esto algún significado especial?.

Por supuesto, es volver a lo análogo, a lo primordial a los sonidos que estaban ahí, en nuestros antepasados. El mundo está lleno de sonidos sintéticos que son parte de toda esta maquinaria. La gente cree que los estilos se dan de una forma espontánea, pero muchos fueron instaurados por las grandes industrias discográficas y han hecho productos, que con las décadas se trasforman en música comercial y de moda. Esa des-conexión con lo ancestral ha hecho que las personas sean más fáciles de manejar. Al escuchar un tambor como el kultrún o una ocarina ancestral las personas de forma automática evocan en sus mentes aquello que fue despojado de forma arbitraria, y que ellos ahora lo necesitan como el verdadero y único cable a tierra que nos puede salvar como sociedad. Tomando consciencia del daño ecológico, tratando de remediar lo antes posible aquello, a su vez el respeto a los pueblos originarios y a los animales. Por último a nosotros mismos, porque perder el respeto por lo antes mencionado es perderlo hacia nosotros y por ende a nuestros prójimos, y de esta forma con convertimos en salvajes y bárbaros, sin ética ni moral, que es lo que estamos viviendo hace ya bastante tiempo tanto en Chile como todo el mundo.

Habría que decir que la música puede proveer de oportunidades para explorar el poder expresivo del lenguaje verbal ¿Cómo se podría encontrar  un punto de equilibrio para ambos lenguajes?

Dependerá del estilo, en la música pop es fundamental el lenguaje y el mensaje (la letra), lo mismo para el rock, los tangos o los boleros, el soul o los cantos gospel, ya con la música docta solo se usan en la ópera, cantatas, lieders o partes como las sinfonías, como la 9na de Beethoven. Hay músicos que llevan ese equilibro de una forma magistral como lo es: Joan Baez, Bob Dylan, Nick Drake, Nick Cave o los The Smith, donde las letras cobran una importancia como la poesía de Oscar Wilde.

Personalmente me gusta escuchar los lieders de Schubert, el minimalismo entre el juego del piano y las voces es perfecto, dejando que el silencio juegue un rol fundamental dentro de la composición y que el cantante pueda expresar con el alma lo que en la partitura está escrita; y que este sea capaz de interpretar con sus sentimientos, usando los tiempos a su favor. Es lo mismo que sucede en el disco “Ape of naples” (2004) de Coil, piensa que ese disco fue el último que ellos compusieron antes de morir, y que fue producido y grabado por nada menos que Trent Reznor de NIN. El cual tiene una madurez suficiente para dejar que cada sonido se asome de tal forma que no entre en pugna con el resto. No es fácil crear algo así.

Por último, se me viene a la mente el famoso tema de Los Blops, “Momentos”. El cual ocurre un fenómeno bien particular en la melodía; es tan potente que la letra queda eclipsada, pocos logran descifrar lo que ahí está escrito, incluso se la dedican a sus amores, siendo una letra totalmente existencialista y que cuestiona el sistema político y la religión, es un manifiesto.

Es todo un arte crear letras que estén en equilibrio con la música. El máximo exponente a mi modo de ver será siempre Beethoven con su obra magna: La novena Sinfonía.

¿Tienes planes de producir a otros músicos chilenos o extranjeros?

Estoy colaborando con la cantante, músico y productora colombiana, Ana Barajas. Grabó las voces en el tema “No Dual II”. Fue increíble la atmósfera que ella le dio a ese tema. Espero poder colaborar más con Ana. Ella tiene una mezcla del folk latino con el tango y el bolero con la electrónica, es capaz de evocar a esas cantantes de los años 50’ hasta a más actuales como la Beth Gibbons de Portishead. El color del timbre y la forma de interpretar de Ana se adapta a lo que sea ¡Ella es una genia!

Hay otros proyectos para crear música con algunos músicos europeos, pero necesito que se concreten para contar más. Eso si voy a trabajar para el grupo SOMA Chile, es una empresa rusa que hace sintetizadores análogos, pero que están orientados netamente a la música experimental. En Chile Magne Berríos que es un músico de electrónica experimental los esta representando; me pidió colaborar con ellos para crear música a partir de los syntes SOMA y otros instrumentos que están desarrollando, a partir de las culturas ancestrales y llevados a la tecnología actual (como la Pipa), para masterizar ese trabajo compilatorio y darlo a conocer en futuro a Rusia y todo el mundo.

La idea es crear un Netlabel que desarrolle música en Chile y Latinoamérica con instrumentos de SOMA, además de organizar concursos y crear una escena de músicos experimentales que tengan un intercambio de ideas, para poder potenciar a los creadores jóvenes y a los más consagrados. Para eso esta semana que viene me van a regalar un instrumento llamado Ether, el cual toma ondas electromagnéticas y las transforma en sonidos.

Manuel Knwell, “Sin dolor no hay esperanza”, es el nombre de tu libro que escribiste el 2013. ¿Sientes que va ligado a tu proyecto musical?

Totalmente, porque en esos años la música que estaba creando iba de la mano con lo que estaba escribiendo, por eso edite el libro junto a un CD, ya que se complementan de forma perfecta para poner el CD en tu equipo y poder leer el libro sin que la música sea invasiva y te moleste la lectura.

Manuel Knwell, ¿Tú literatura va dirigida a personas jóvenes  o a  cualquier edad?

A todo segmento de edad que le cause curiosidad, aunque pareciera que los jóvenes están más abiertos  a leer en general cosas distintas. Son siempre muy criticados, y son los adultos los que han llevado a este mundo a lo que es hoy en día, y jamás harán un mea culpa, siendo más fácil culpar a los jóvenes de todo.

Manuel Knwell, ¿Dentro de tus planes tienes algún proyecto nuevo relacionado con la literatura?

Estoy escribiendo una autobiografía, se titula “El minotauro del abismo”, el cual retrata mi vida en analogía a la música y las artes y el cine como medio de salvación, explico mi relación con distintos movimientos contra-culturales de la música y las artes. De cómo asistí a los primeros recitales y tocatas tanto en dictadura de Pinochet como el regreso de la democracia, tocatas underground de metal/hardcore/punk hasta más mainstream como los primeros Monster of rock o haber visto a Paco de Lucia, John Maclauglin con Al Dimeola. Lo interesante es que voy mezclando pasajes con mi vida desde mi niñez hasta el periodo que estamos del Covid-19; y el estallido social en Chile. El cual contiene conclusiones que fueron escritas hace años bajo el alero de  manifiestos y ensayos, que reafirman lo que actualmente estamos viviendo a nivel global.  Debería estar lista en unos dos años más.

Además deseo reeditar mi antología “Sin dolor no hay esperanza” con nuevos textos, pinturas y música, cuando las cosas se calmen voy hacer aquello. Creo que en estos tiempos ese libro está cobrando más fuerza, lo digo porque me llega muchos comentarios positivos de mi libro, y de cómo las personas se sienten parte de el o quisieran hacer lo que guardan en sus fantasías o ideas bizarras, y por miedo no lo hacen.

“Lo único autentico y legítimo de un gran poeta dice  Goethe es lo que ha quedado de él cuando el traductor lo tradujo, sin versificarlo”. Piensas tu qué podemos pensar, creer o dilucidar lo mismo en la música que lo verdaderamente importante es lo que queda o siente quien lo escucha y disfruta; y al final es capaz de poder decir en palabras lo que ésta le provoco o simplemente podemos pensar que la emoción en si ya es suficiente.

No es necesario verbalizar,  el ejemplo más claro es cuando escuchas un tema y los vellos de tus brazos se erizan, eso es porque tus emociones se vuelcan y provocan ese acto de reflejo biológico que se conecta con tus emociones. Hay muchas personas que logran tener orgasmos sin tocarse, solo con oír a ciertas obras musicales. La música se relaciona directamente con las partes más primitivas que va ligada con la danza y no con el lenguaje. La música viaja en forma de ondas sonoras, que chocan en tu cuerpo y que tus oídos perciben y que son llevabas a tu cerebro como impulsos eléctricos; y que este va de-codificando y creando los sonidos. Les recomiendo leer el libro “Musicofilia” de Oliver Sacks, él es un neurocirujano que explica la relación del sonido con el cerebro.

Fotografias por Rodrigo Molina y Miguel Lagos.

Edición fotografía blanco y negro: Marcela Anabalón.

Edición texto: Paula Merlo y Guido Flores.

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